La psicoterapia es un espacio en el que atender aquello que te genera malestar, aprender a habitar emocionalmente y corporalmente las emociones difíciles, así como aumentar tu comprensión sobre ti para poder acercarte a lo que necesitas.
Te acompaño en:
- Gestión emocional. Cuando sientes que una oleada de emociones te desborda y no tienes muy claro qué significa, por qué te ocurre ni qué necesitas hacer con ese estado de ánimo. Las emociones son señales de nuestro cuerpo, igual que las señales físicas, las cuales nos informan de cómo nos afecta lo que ocurre en nuestro entorno y en nuestra vida. Es igual que cuando nos duele el cuerpo por haber hecho mucho ejercicio, lo cual interpretamos como señal de que necesitamos descansar. Si cuando nos duele el cuerpo, este nos informa de la necesidad de parar y descansar, ¿qué mensaje está intentando trasmitirte tu enfado o tu miedo?
- Ansiedad y depresión. Son síntomas que aparecen como una llamada de atención de nuestro cuerpo. La ansiedad es un signo de alerta e hiperactivación que pone a nuestro cuerpo en modo huida y peligro. La depresión es un signo de hipoactivación, mi cuerpo se enlentece y reduce las actividades del día a día. Ambas señales necesitan de nuestra atención para poder entenderlas y saber qué necesitas hacer para sentirte mejor. Entender el origen de estos síntomas y ver qué está ocurriendo en tu vida que te lleva a ese estado de sobreactivación/hipoactivación será fundamental para poder disminuir su intensidad y atender a lo que la está provocando.
- Dificultades en las relaciones personales. El ser humano es un ser social y, como tal, necesita de otros seres para desarrollarse y ser feliz. Por eso, cuando tenemos problemas con personas significativas, aparece mucho malestar. Problemas familiares, de pareja, amistades o laborales, entre otros, generan un impacto en nuestra vida. Encontrarnos bien de manera autosuficiente muchas veces no es suficiente, necesitamos de los demás, necesitamos red y un hombro en el que apoyarnos. Te acompaño a atender esta parte social tan esencial, explorando qué maneras tienes de relacionarte, qué necesitas de tus relaciones y cómo puedes construir vínculos seguros.
- Crecimiento personal. Hemos aprendido que el malestar y las emociones desagradables son algo que debemos evitar porque resultan incómodas. Sin embargo, el sufrimiento es inevitable y tiene más sentido aprender a habitar esas emociones y escucharlas. Esa autoescucha nos ayuda a conocernos mejor y a estar en la vida de una manera más consciente, coherente y en paz. Suprimir el sufrimiento es complicado, la vida lo trae queramos o no, quizás podemos aprender a relacionarnos con él de una manera diferente y aprender a estar en esas emociones difíciles desde la apertura y la confianza.